

tilizamos nuestra propias manzanas, recogidas en los manzanos de nuestras tierras. Tenemos diferentes variedades, cada una con sus peculiaridades:

Grande, con cinco protuberancias alrededor del ojo. Cavidad superior profunda. Pedúnculo muy corto y grueso. Color verde amarillento, piel fina y áspera. Sabor ácido, pulpa blanca-amarilla.

Forma cónica, pedúnculo corto y grueso. De color verde, piel gruesa y suave. Pulpa blanca, blanda y seca. Sabor muy ácido. Muy apreciada para la elaboración de la sidra.

Redonda, pedúnculo corto y grueso. Roja con estrias sobre fondo amarillento. Piel dura y fina, cerosa por arriba y áspera por debajo. Pulpa blanca y blanda. Sabor ácido-amargo.

De gran tamaño, achatada, más ancha por la base. Pedúnculo largo, duro y grueso. Color verde oscuro, manchado. Piel dura, gruesa y áspera. Pulpa blanca y algo áspera, crujiente.

Irregular, con grandes protuberancias. Peúnculo regular y fuerte. Color verde claro, con multitud de lenticelas grises. Piel delgada y dura. Pulpa blanca y dura. La más apreciada para sidra.

Grande, bastante redonda. Pedúnculo corto, grueso y duro. De color rojo, por la base estriado sobre verde. Pulpa blanca-verdosa. Piel gruesa, dura y brillante. Sabor agridulce.